SI SERÁN…
¿Cómo es posible que los más conocidos periodistas y connotados analistas del país se espanten, se den de topes contra la pared con incredulidad, como si jamás hubieran sabido, calculado o deducido que los pactos políticos entre partidos o grupos no se anuncian a ocho columnas, como sucedió con el reciente acuerdo escrito entre Beatriz Paredes y César Nava? ¿Cómo es posible que esos importantes periodistas se digan o sientan engañados y califiquen de mentirosos a los dirigentes, cuando los pactos y acuerdos en el curso de la historia jamás se han hecho públicos hasta que se sienten sus efectos, se descubren como en este caso por Peña Nieto, y acaso ni entonces? Me late que algunos medios se sienten más una parte del poder político, donde sólo los utilizan, cuando deberían sentirse y ser una parte indispensable de la sociedad.
Ya me imagino que en plena guerra fría se hubieran publicado los pactos entre el Kremlin y Washington, que los periodistas de entonces metieran su cuchara con opiniones infundadas y sus gobiernos se los permitieran. O los periodistas y analistas de hoy hablan por ingenuidad, a favor de alguien o contra alguien. O acaso es que en México se está rompiendo un paradigma de la historia.
Exigirle a Nava o a Paredes que digan la verdad es infantil. Ellos se deben a sus partidos y más concretamente a la cúpula de sus partidos. Así es esto, y quien quiera rendición de datos mañana, tarde, moda y noche que se vaya a Marte o a Venus, porque en este mundo la política y sus recovecos, desde los griegos y los romanos, desde la memoria de los tiempos ha sido de elites, y a la sociedad, (donde siempre deben ubicarse los periodistas o desde donde deben ver y analizar el servicio público y el acceso al poder) y a la sociedad, decía, sólo le llegan los efectos, sólo se notan cuando trascienden, cuando asoma la punta del iceberg, porque las alianzas, acuerdos, líos y demás se quedan abajo, en los sótanos del poder hasta por higiene mental y porque a usted y a mí, nos importan los resultados de los políticos que nos proporcionen una vida más feliz. Para eso pagamos.
Claro, hay de periodistas a periodistas, algunos con conciencia y responsabilidad social y otros que aceptan hasta que les dicten la columna. Cuestión de pesos.
Por cierto, ¿ya pensó usted lo que hay atrás de los otros pactos entre partidos para ganar los gobiernos que se renovarán? ¿Cuántas diputaciones para ti? ¿Cuántas para mí? ¿Cuántas alcaldías, sindicaturas, regidurías y jefes de manzana? ¿Quién aporta el dinero a las campañas y quién se hace el muerto para alimentar su cochinito personal?
Allá quien quiera rendición de cuentas en los medios para efectos de “rating” y quien desee impulsar la transparencia para adecentar la política tras tantos siglos de ser así en el Mundo.
Esta columna se publica en el Diario Política y en las páginas: gobernantes.com, cronicadelpoder.com, pulsocritico.com, pero si no la encuentra, con relativa seguridad está en mi página: www.acentos.info/ Correo: politicaymaspolitica@yahoo.com.mx